El ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, dio una señal de que todos los hospitales, clínicas y centros médicos públicos y privados funcionarán sin distinción para atender la emergencia provocada por la propagación del coronavirus, y justificó el cierre de fronteras al afirmar que es una “medida antipática, pero que se está defendiendo a todos" con la decisión.

“Nosotros tenemos camas públicas y privadas, pero lo digo acá, nadie supone que las privadas no estén dispuestas al servicio público. Todas las camas son públicas, sean estatales o privadas", subrayó Ginés González García al opinar sobre la capacidad operativa del sistema de salud.

En la última semana, el ministerio de Salud dispuso de la liberación de camas “críticas” y la reprogramación de cirugías planificadas para que los centros médicos estén preparados para atender un fuerte aumento de la demanda de casos de Covid-19. Las distintas medidas tomadas por el Gobierno apuntan a configurar una coordinación centralizada y un orden de prioridades, con el objetivo de que el servicio de salud no se vea sobrepasado.

Según la Unión Argentina de Entidades de Salud (UAS), hay 24.000 camas en el sistema de salud privado, unas 20% de ellas en áreas de cuidado crítico como las salas de terapia intensiva, las de unidad coronaria y las de neonatología.

Las autoridades sanitarias evalúan que el epicentro de la atención estará en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). “Estamos trabajando entre Nación, Provincia y Ciudad de Buenos Aires con un comando público. El orden de prelación es definido con la voluntad de las tres partes", planteó Ginés González García, en diálogo con radio Continental.

Consultado sobre el cierre de fronteras y los argentinos que quedarán varados en el exterior, el ministro de Salud sostuvo que “entiende la molestias de quienes estén fuera" del país, pero que la medida está “pensada para defendernos todos”.

“Tenemos que cuidarnos todos sobre todo en esta etapa para que no entre la infección. Los que provienen de países que tienen la pandemia muy desarrollada son los que traen el virus, y el virus no viaja solo, viaja en personas”, justificó el funcionario. “Esta medida inclusive es para ellos mismos, porque si están contagiados a quienes primero contagian es su núcleo más cercano y sus familiares. La medida es antipática, pero pensamos en el conjunto, y cuando se piensa en el conjunto algunos no quedan conformes”.

Además, Ginés Gonzáles García descartó la polémica con el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suárez, que reclamó la provisión de respiradores que estaban pedidos por la provincia y que quedaron a disposición del Ministerio de Salud de la Nación.

“No sé dónde estuvo esa discusión. Lo dijimos con el Presidente, a todos los gobernadores y ministros de Salud y nadie se enojó ni se quejó. Todos concluyeron la forma más equitativa era esa para administrar un recurso crítico como los respiradores”, precisó el ministro de Salud.

“La fábrica que concentra el 85% tenía pedidos por 3700 respiradores, y produce 100 por semana, una locura. El reparto se realiza con un criterio transparente según la población, las existencias previas y el estado epidemiológico del distrito. No es lo mismo cómo está Chaco, que Formosa”, sostuvo. “Me enoja un poco cuando Suárez habla y hace cuestiones de feudalismo. Si queremos ser solidarios, tenemos que ser solidarios todos”, completó.

Acerca de la cuarentena obligatoria que impulsa el Gobierno nacional, Ginés González García dio indicios que se extenderá por varias semanas más y comparó el “modelo argentino” con las políticas llevadas adelante con China y Europa.

“La realidad es que esto es día a día. Pero si nos va bien, ¿por qué vamos a dejarla? ¿Qué significa en la vida de una persona una o dos semanas más? La prioridad absoluta del Presidente es la salud. Es mucho mejor tener un poquito más de molestia en la sociedad que sufrir el caos que se ve en otras sociedades del mundo, donde no se tomaron medidas a tiempo”, sostuvo.

“China empezó tarde, pero hizo todas las medidas juntas. Europa largó tarde y además tomó las medidas de manera escalonada. Por ejemplo, Francia paró las clases después que nosotros, con la epidemia mucho más avanzada. Nosotros empezamos mucho antes y con todas las medidas juntas, algo que no pasó en el mundo. Por eso hoy se habla del modelo argentino”, concluyó Ginés.

 

Fuente: Infobae