El candidato a la vicepresidencia por Juntos por el Cambio, Miguel Ángel Pichetto, desplegó de nuevo toda su xenofobia, esa que había mantenido relativamente inactiva durante la campaña electoral que encabeza junto al presidente Mauricio Macri. Pichetto se quejó de la reciente disposición de la Dirección de Migraciones que le permitió volver al país a Vanessa Cuevas , la joven peruana que había sido separada de sus hijos durante siete meses por una orden de deportación nacional, a pesar de que ya había cumplido su condena en la Argentina.

“Hay una patologia en Argentina, una delincuente peruana narcotraficante que fue condenada a cuatro años, cumplió la condena y la expulsaron. Vendía droga, desintegraba familias y ahora como somos humanitarios, buenísimos, vamos a permitirle que vuelva para que se encuentre con los hijos mayores acá, extraordinario”, se quejó el senador, mientras el periodista Eduardo Feinmann coincidía con su discurso de odio.

Pichetto reforzó el discurso oficial que demoniza a los migrantes que viven en el país, quienes tuvieron que afrontar desde el comienzo de la gestión de Macri un decreto que complejiza su entrada al país y otras restricciones que buscan obstaculizar su radicación.

“Está mal esto, todo el mundo es solidario con la peruana, es algo increible”, se quejó notablemente disgustado Pichetto ante el visto bueno de Feinmann.

 

Fuente: Página 12